domingo, 31 de agosto de 2008

Moluscos, ciempiés ... y algunos invertebrados más

En el mundo se supone que existen entre 50,000 y 200,000 o más especies de MOLUSCOS, y lo decimos así, con esa diferencia, pues constantemente los científicos están descubriendo nuevas especies. Los hay terrestres y acuáticos, unos tienen conchas y otros no... ya verás.

Un caracol gigante africano (Achitina fulica) fue colectado en Sierra Leona en junio de 1976 y su dueño le puso como nombre Gee Jerónimo; midió 39.4 centímetros de largo, un récord tanto para su especie como para el grupo de caracoles terrestres.



Pero el mayor de los moluscos es el calamar de la Antártida (Mesonychoteuthis hamiltoni), también conocido como calamar colosal, que puede llegar a medir hasta 20 metros de largo, y según afirman los científicos, es un animal muy agresivo que se mueve rápido. Lo que lo diferencia fundamentalmente del calamar gigante es el «armamento» que posee, que son sus ocho brazos y dos tentáculos que tienen hasta 25 dientes como garfios, capaces de rotar en todas direcciones al igual que las ventosas, para evitar que sus presas escapen.

Y regresando a los calamares, precisamente el animal que tiene los ojos más grandes de todo el reino animal es el calamar gigante (Architeuthis dux); ellos pueden medir 39 centímetros cada uno, unas 16 veces más grande que el ojo humano. El espécimen mayor fue capturado en 1878, y uno de los «brazos» (probablemente un tentáculo) midió 10.7 metros. Se estima que dicho animal pesaba algo más de 1,800 kilogramos.

De las más de 100 especies diferentes de pulpos que existen, el pulpo gigante (Octopus dofleini) es el mayor de todos; llega a medir de la punta de un tentáculo a otra, hasta 7 metros, y llega a pesar unos 180 kilogramos. El menor es el pulpo de California (Octopus micropyrsus), quien solo mide 1 centímetro de largo.

El pulpo de anillos azules (Hapalochlaena lunulata), aunque es pequeño, resulta ser el pulpo más venenoso, y si bien no es un animal agresivo por naturaleza, cuando se siente atacado o amenazado, puede morder. Es una especie que tiene hábitos diurnos y vive en arrecifes cálidos, poco profundos, en las costas de Australia, Nueva Guinea, Indonesia y las Filipinas. Con los tentáculos extendidos mide solo 20 centímetros. Normalmente es marrón amarilloso, pero cuando se siente perturbado, sus anillos se tornan de un color azul brillante, mostrando así su cambio de comportamiento. Su veneno está en la saliva que la producen dos glándulas que tienen el mismo tamaño que su cerebro.

Precisamente entre los invertebrados, los llamados moluscos cefalópodos —pulpos, calamares, nautilus— son los que poseen el cerebro de mayor tamaño. Aquí en la foto vemos a un Nautilus.


El molusco bivalvo mayor conocido es la almeja gigante (Tridacna gigas), que puede pesar unos 330 kilogramos y medir 1.4 metros de largo. Te diré que en algunas ocasiones las conchas de este molusco han sido usadas como bañaderas de niños; ¡claro, con ese tamaño! Pero es que tiene otra medalla de oro y es la de ser el invertebrado más longevo, ya que puede llevar a vivir más de 60 años.


Y en cuanto al mayor molusco gasterópodo conocido es el trompeta de las costas australianas (Syrinx aruanus), que ha llegado a medir unos 89 centímetros con una circunferencia de más de un metro, y a pesar 18 kilogramos.

Por otra parte, el caracol más pequeño (Ammonicera rota) conocido es tan pequeño que ni nombre común tiene; mide solo 0.5 milímetros.


Existen unas 1,500 especies de moluscos con concha llamadas conos, que viven tanto en el Océano Indo-Pacífico como en el Atlántico —incluso en nuestro Mar Caribe— y poseen un aguijón venenoso el cual lo utilizan para inyectar el veneno y así matar a sus presas. Las conchas de estos moluscos presentan gran variedad de colores y patrones de dibujos, e incluso también variaciones en su forma cónica básica, siendo todas por lo general muy llamativas.


La especie más altamente venenosa vive en el Océano Indo-Pacífico e incluso es fatal al hombre, se trata de una especie que algunos llaman cono geográfico (Conus geographicus).



Algunas ostras pueden poner más de un millón de huevos en una estación, pero solo uno de esos huevos llega a convertirse en una ostra adulta. Y por cierto, también algunas especies de ostras alternan su género; son ostras macho una parte del tiempo y ostras hembras durante otra, ¿qué te parece?

Estoy segura que has oído hablar mucho de las ostras perleras, o dicho de otra forma, las ostras que forman las famosas perlas, que conforman la familia Pteriidae de los moluscos. Pues sí, cuando un pequeñísimo granito de arena entra en una de estas ostras, ésta siente la llegada del intruso, cierra las dos conchas que forman su caparazón y comienza a segregar un líquido que va envolviendo al granito de arena poco a poco. Ese líquido es lo que conocemos como nácar o madreperla. ¿Y sabes cuánto tiempo necesita una de estas ostras para formar una hermosa perla?, pues entre dos y ocho años. Y te diré algo más, por lo general no son perfectamente redondas pues cualquier cambio de temperatura, en las mareas o en las corrientes, hace que no sean redondas.

Incluso hay perlas negras, grises, además del color “perla” que seguramente es el que más has visto, aunque casi de seguro en perlas artificiales.


Y por cierto, la perla más grande fue encontrada en una concha de almeja gigante el 7 de mayo de 1934 por una persona llamada Etem en aguas de Filipinas. Le llamó la Perla de Alá y después le pusieron el nombre de Perla de Lao-tze. Pesó 6.4 kilogramos, midió 24 centímetros de largo y 14 centímetros de diámetro y se cree tenía 600 años entonces. Sé que estás acostumbrado a ver las perlas bien redonditas, pero no tiene por qué ser así, dada la manera en que se forman. Como ves, esta perla no tiene nada de redondita y es toda una PERLA.


Algunas especies de moluscos han sido utilizadas como instrumentos por el hombre, y es el caso de las conocidas con el nombre de tritón, cuya concha ha sido usada para emitir sonidos que se escuchan a grandes distancias. Muchos pueblos aborígenes los han utilizado para emitir señales o para invocar a los dioses, como aún lo hacen en islas de la Polinesia con una especie que llega a medir 400 milímetros y le llaman concha tritón. El mayor tritón es conocido por el nombre de tritón gigante (Charonia tritonis), vive en la zona indo-pacífica y puede llegar a medir hasta medio metro.


Estoy casi segura que has oído hablar del cobo (Strombus gigas), y es muy probable que lo hayas visto. Es un molusco de bella concha, y tan es así que en inglés le llaman «concha reina» (Queen Conch). Este molusco vive en las aguas de la Florida y en las Antillas, y a veces produce una bella perla rosada.



Llega a medir unos 300 milímetros, y si te parece grande te diré que tiene un pariente aún mayor y que es el más grande entre los de ese género, mide 320 mm, lo pudiéramos llamar cobo Goliat (Strombus goliath).




La almeja de Islandia (Arctica islandica) , especie oceánica, puede llegar a vivir unos 220 años, y eso es posible pues los animales en aguas frías viven más pues su metabolismo es más lento.




Existen unas 30 especies de unos moluscos llamados caracoles violeta (Janthina sp.), y deben su nombre a que emiten un fluido de ese color al ser atacados.


Las polimitas (Polymita sp.) son moluscos terrestres, endémicos de la zona oriental de Cuba, de los cuales existen seis especies, y en cuyas conchas puedes encontrar todos los colores, excepto el azul. Gracias a ellas y a otros moluscos, Cuba es llamada «Paraíso Malacológico».





Aunque entre los MIRIÁPODOS se encuentra un grupo a cuyos miembros se les conoce por el nombre de milpiés, no significa que tengan precisamente mil pies. Ellos tienen el cuerpo segmentado, formado por «anillos» y en cada uno de ellos tienen dos pares de patas. La mayoría de los milpiés, de los cuales existen unas 7 500 especies, tienen de 47 a 197 pares de patas, y otros incluso menos.

La especie que tiene mayor cantidad de patas es el milpiés de California (Illacme plenipes), que posee 375 pares de patas.


Un caso parecido es el de los ciempiés, que tampoco tienen cien patas, sino que se diferencian de los anteriores en que tienen en cada «anillo» solo un par de patas. El ciempiés más grande del mundo es una especie conocida con el nombre de escolopendra gigante (Scolopendra gigantea), de 30 centímetros de largo y 2,5 centímetros de ancho. Este gigante tiene de 21 a 23 anillos, sus patas están adaptadas para caminar rápido e incluso para correr y también para sostener a las presas para envenenarlas y matarlas, y algo bien interesante, las hembras son más peligrosas que los machos.


Y entre los anélidos, la lombriz de tierra más grande (Microchaetus microchaetus) puede llegar a medir 7 metros de largo y vive en el sur de África.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Esponjas, corales y algo más

Muchos piensan que todas las esponjas viven en el mar, y no es así. De las aproximadamente 15,000 especies diferentes de esponjas que existen, que van desde unos pocos milímetros a 2 metros de alto, unas 150 viven en agua dulce. Además, existe en ellas una inmensa variedad en tamaño, forma y color.

La esponja mayor se halló en aguas costeras tropicales, en el Caribe, y algunos individuos miden de 1,8 a 2,4 metros de alto e igualmente de ancho, y recibe el nombre común de esponja barril (Xestospongia muta).




La llamada esponja perforadora (Cliona celata), por el contrario, alcanza tan solo una altura de solo 2 milímetros.



Las únicas esponjas carnívoras que se conocen son las asbestoplumas. Ellas viven a grandes profundidades, en lugares llamados abismos oceánicos, a unos 4,000 metros de profundidad y se alimentan de minúsculos crustáceos que capturan con sus filamentos.

Resulta interesante conocer que los arrecifes de coral, que son las estructuras vivientes mayores del mundo, brindan refugio a más de la cuarta parte de toda la vida marina, y ellos ocupan menos del 1% del suelo de los océanos.

El arrecife mayor del planeta es la Gran Barrera Australiana, que mide más de 2,000 kilómetros de largo, y se ha podido ver desde el espacio extraterrestre, e incluso fotografiar. La región del Caribe cuenta con interesantes fondos marinos, donde pueden apreciarse arrecifes de coral dignos de admirar.

Y te diré más, en un solo arrecife coralino los científicos han hallado hasta 3,000 diferentes especies de animales viviendo en el mismo. Existen especies de coral muy diferentes unas de otras, y una de las características que provoca la diversidad es la velocidad de crecimiento: algunos corales de aguas someras pueden crecer 15 centímetros en un año, mientras que otros corales que viven en aguas profundas, necesitan 50 años para crecer esos mismos 15 centímetros.

Estoy segura de que has oído hablar del coral negro (familia Antipathidae), pero te diré que no existe en el mundo «un coral negro», sino que han sido descritas más de 200 especies, las cuales se encuentran en todos los océanos, aunque su hábitat más común son las aguas tropicales, entre 30 y 80 metros de profundidad. Debido a su lento crecimiento, a la reproducción retardada y a la destrucción de su hábitat, las poblaciones de las especies de coral negro que se explotan fundamentalmente para joyería están disminuyendo de una forma alarmante.


Y no solo es utilizado el coral negro en joyería, sino que también se usan el coral rosado (Corallium secundum) y el coral rojo (Corallium japonicum). El primero ha sido considerado por los supersticiosos como algo que resguarda a la persona contra la desgracia, el segundo se dice que da buena salud, y el tercero lo describen como símbolo romántico. La utilización del coral en joyería es la forma más antigua de joyería con piedras preciosas de que se tiene noticia pues se han hallado piezas que tienen unos 25,000 años.

Se conocen unas 1,000 especies de anémonas, las cuales viven en todos los océanos y a diferentes profundidades. De todas ellas, solo 10 tienen como huéspedes a 28 especies de peces conocidos como peces payaso (Amphiprion sp.) y viven a poca profundidad en las partes de los Océanos Índico y Pacífico donde las aguas cálidas tropicales son llevadas por las corrientes. Estos tipos de peces pueden encontrarse en mayor número alrededor de las islas de Papúa-Nueva Guinea. Hay casos de determinadas especies de peces payaso que solo viven en una especie de anémona en particular, como es el caso del pez anémona ocelado (Amphirion percula), que vive en la anémona de mar magnífica (Heteractis magnifica), en los fondos coralinos del Océano Pacífico occidental.

En cuanto a las medusas, el 95 % de su cuerpo está formado por agua, mientras que el de nosotros, los seres humanos, tiene algo menos, el 70 %. Las medusas no tienen huesos ni cartílagos, no tienen corazón ni sangre, ni siquiera tienen cerebro; ellas son una de las formas más simples y primitivas de vida y da la impresión de que están hechas de gelatina.
La medusa más grande es la medusa gigante del Ártico (Cyanea capillata arctica), también conocida como medusa crin de león; un ejemplar fue hallado en el Atlántico Norte, y la campana midió 2.3 metros con tentáculos de 36.6 metros.



La medusa conocida con el nombre de barquito de guerra portugués (Physalia sp.) o también fisalia portuguesa es venenosa, y aún así, muchos animales la incluyen entre sus alimentos, como es el caso de algunas tortugas marinas. El cuerpo de esta medusa puede medir de 9 a 30 centímetros y los tentáculos pueden llegar a ser de hasta 50 metros. Existe además, un pequeño llamado pez medusa (Nomeus gronovii) de unos 8 centímetros de largo que es inmune a su veneno y vive protegido entre sus tentáculos, de los cuales se alimenta pues constantemente se regeneran.

Cuando tratamos de pensar en cuál es la especie más dañina, o mortalmente dañina para cualquier ser vivo, ¿en cuál animal pensamos? Quizás en una serpiente venenosa, pero ahora nos queremos referir a una especie cuyo veneno sea capaz de matar a mayor cantidad de criaturas, y cuán rápido pueda este veneno actuar. En este caso el animal que tiene el récord del mundo es una criatura conocida con el nombre de avispa de mar (Chironex fleckeri), que aunque ciertamente como su nombre indica, habita en el mar, no es una avispa, sino una medusa. La campana de esta medusa puede ser tan grande como una pelota de baloncesto con 60 tentáculos que miden 4.5 metros; no son agresivas pues no tienen por qué serlo ya que en los prácticamente invisibles tentáculos tienen las células venenosas.

Otro grupo de invertebrados lo forman los equinodermos: erizos, holoturias y estrellas. Si hablamos de los erizos de mar, el mayor (Sperosoma giganteum) presenta un diámetro de su cuerpo (sin contar las espinas) de 38 centímetros (el de la foto); el menor (Echinocyamus scaber), de 5.5 milímetros que vive en aguas australianas; y el que se encontró a mayor profundidad estaba a 7,250 metros y fue hallado cerca de Indonesia en el año 1951.





Los pepinos de mar u holoturias también tienen sus curiosidades: existe un género que tiene las especies mayores: estas crecen hasta 1.3 metros de largo con un diámetro de unos 20 centímetros (Stichopus sp.).


Pero la holoturia más larga (Synapta maculata) (foto de la izquierda) es una especie que puede sobrepasar los 3 metros de longitud, mientras que la más pesada (Thelenota anax) (foto del centro) puede llegar hasta unos 5 kilogramos. Sin embargo, la holoturia menor (Rhabdomolgus ruber) (foto de la derecha) midió solo 10 milímetros de largo y fue hallada en el Mar del Norte.


Cuando la holoturia o pepino de mar está en peligro, saca fuera de su cuerpo sus vísceras junto con los tubos de Cuvier, una maraña de tubos pegajosos que contienen sustancias tóxicas y se quedan pegados al posible predador, tiempo en el cual la holoturia puede huir. Las toxinas debilitan los músculos de su enemigo y si los tubos de Cuvier entran en contacto con los ojos, pues puede incluso dejarlo ciego. Para que tengas una idea, si 30 gramos de esa sustancia tóxica se disuelven en 3 litros de agua, todos los peces que se encuentren en esa cantidad de agua mueren en unos 30 minutos. Y la holoturia no tiene problemas pues regenera esos tubos de Cuvier.

En cuanto a las estrellas de mar, de las cerca de 2,000 especies conocidas, la mayor (Midgardia xandaros) hasta el momento ha medido unos 137 centímetros de diámetro;




la menor (Patiriella parvivipara) tiene un diámetro de 0.89 centímetros;



la que se ha encontrado a mayor profundidad (Eremicaster tenebrarius) estaba a 7,630 metros;



y la más rápida (Pycnopodia helianthoides) es capaz de recorrer 75 centímetros en un minuto.



Entre las características interesantes de estos animales es que si pierden uno de los «brazos» —que generalmente son cinco—, este vuelve a crecer.

También en el mar viven otros animales invertebrados llamados poliquetos o gusanos de mar. Algunos de estos nacen siempre machos y al crecer se convierten en hembras; pero el caso de una especie específica de gusano de mar es más interesante aún: nace sin sexo y decide dar un paseo, si no halla ninguna hembra, se convierte en hembra, pero si halla alguna durante ese paseo, decide desarrollarse como macho. Además, este gusano de mar tiene otra curiosidad: la hembra pesa 100 millones de veces más que el macho, lo cual me parece un poco exagerado, ¿no están de acuerdo conmigo?

Algunos animales invertebrados